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Servicios consulares

Asistencia a detenidos o condenados a prisión Asistencia a detenidos o condenados a prisión

Las personas que viajen o se hayan establecido en un país extranjero están sometidas a la ley del país en que se encuentran. Por lo tanto, si infringen su ordenamiento jurídico estarán sujetas a un procedimiento judicial de acuerdo con las normas del país sin que sea posible eximirlas del sometimiento a los jueces locales ni, en su caso, a la sentencia condenatoria que se pueda derivar de ello. Ni la ignorancia de la ley local ni el hecho de ser extranjero en el país eximen del cumplimento de las normas establecidas y, en consecuencia, la misión diplomática u oficina consular no puede sustraer al infractor de la aplicación de la ley penal extranjera.

No obstante, los servicios consulares españoles sí pueden prestar asistencia al detenido con el objetivo de que reciba un trato adecuado por parte de las autoridades penitenciarias, y también pueden prestar asistencia a los familiares del interesado, facilitándoles la información y las recomendaciones adecuadas.

Comunicación de la situación de detención a la oficina consular

En caso de que se tenga noticia de que un miembro de la familia o un amigo ha sido detenido en un país extranjero, hay que ponerse en contacto con:

Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación

  • Dirección General de Españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares y Migratorios
  • C/ Ruiz de Alarcón, núm. 5
  • +34 91 379 16 12
  • +34 91 379 18 33
  • +34 91 379 16 13

Es recomendable que, antes de poner en marcha cualquier actuación (como el envío de dinero o de medicamentos o, incluso, el viaje al país para visitar al detenido), se consulte con la dirección general indicada, o con la misión diplomática u oficina consular, la conveniencia de hacer estas actuaciones y qué método es mejor seguir.

Contratación de un abogado extranjero

Las oficinas consulares pueden proporcionar una relación de abogados especializados en tipos de casos concretos, aunque no pueden recomendar uno en particular, ni se harán cargo del coste que conlleve dicha contratación.

Conviene no olvidar que en la inmensa mayoría de países del mundo hay figuras análogas al llamado Turno de Oficio, es decir, la asistencia legal gratuita a quien demuestra que no dispone de medios para procurarse asistencia legal privada.

Actuaciones de la oficina consular en relación con las autoridades locales

  • Solicitarán a las autoridades locales comunicación inmediata con el preso o detenido, así como acceso a la persona en cuestión desde que se conozca su detención y hasta que sea puesta en libertad.
  • Intentarán garantizar que el trato recibido por el preso o detenido sea, al menos, igual al que reciben los nacionales del país donde se encuentra.
  • Colaborarán en la obtención de los permisos necesarios con tal de que el preso o detenido pueda comunicarse con sus familiares y amigos y con la misma oficina consular.
  • Intentarán conseguir que las autoridades locales no prolonguen la situación de detención o prisión sin ninguna razón que lo justifique.
  • Efectuarán el seguimiento del estado de salud del preso o detenido e intentarán que las autoridades penitenciarias le proporcionen alimentación y servicios médicos adecuados.
  • En caso de que el país donde el ciudadano español se encuentre detenido sea firmante de un convenio de traslado de personas condenadas -o del Convenio de Estrasburgo-, se encargarán de que el procedimiento de traslado sea lo más rápido posible (cabe decir que el traslado solamente se podrá producir si concurren las tres voluntades: la del preso, la de la estado de la condena y la del estado del cumplimiento).

Asistencia directa a los presos o detenidos

Las oficinas consulares españoles, de acuerdo con la normativa del país donde el ciudadano español se encuentra preso o detenido, podrán :

  • Notificar a los familiares y amigos el hecho de la detención y, en su caso, la pena de privación de libertad (si el preso lo autoriza).
  • Visitarlo periódicamente.
  • Entregarle y recibir de él mensajes y correspondencia.
  • Solicitar a las autoridades locales, previa petición escrita, información relativa a su caso.
  • Ayudar a cubrir, en la medida del posible, las necesidades básicas (alimentos, medicamentos, ropa) del preso o detenido, en caso de que se encuentre en un centro penitenciario que no las garantice.
  • Prestar asistencia al preso en caso de que desee solicitar el traslado a España, si son de aplicación los convenios internacionales sobre la materia.

En cambio, las oficinas consulares no podrán:

  • Pagar, con cargo a fondos públicos, las multas impuestas al ciudadano español por las autoridades de otro país ni las indemnizaciones o reparaciones impuestas (por autoridades administrativas o judiciales).
  • Proporcionar dictámenes jurídicos sobre leyes o reglamentos locales.
  • Asistir a las sesiones del juicio (excepto si hay sospechas fundamentadas de que los derechos fundamentales del ciudadano español serán conculcados).
  • Recomendar un abogado específico.
  • Involucrarse en materias sustantivas de la relación entre el abogado y el preso.
  • Introducir a la prisión (o remitir desde la prisión) documentos u objetos no autorizados por la normativa penitenciaria del país.
  • Gestionar el alojamiento de los familiares o amigos del detenido que deseen visitarlo.
  • Ejercer la protección consular de detenidos españoles que tengan también la nacionalidad del país donde se encuentran recluidos si las normas de este país no reconocen la doble nacionalidad o si la normativa interna establece límites a la protección consular.
  • Llevar a cabo gestiones que se puedan considerar atentatorias del principio de independencia judicial.
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